La misión Artemis I regresó a casa: tras un viaje de casi un mes a la Luna y de vuelta, la nave Orion amerizó en el océano Pacífico

La misión Artemis I de la NASA despegó el pasado 16 de noviembre, marcando así el inicio de la nueva etapa de exploración espacial que busca llevar seres humanos nuevamente a la superficie de la Luna, y en específico, colocar en el satélite a la primera mujer y persona de color.

Ahora, tras casi un mes de vuelo, específicamente 25.5 días, la cápsula Orion, el último remanente del cohete Space Launch System (SLS) ha regresado a la la Tierra, amerizando en el Océano Pacífico a las 11:40 am, tiempo del centro de México, en un viaje que duró exactamente 25 días y 10 horas.

Antes de ingresar en la atmósfera, se dejó atrás el módulo de servicio, mismo que se quemará eventualmente en la atmósfera terrestre. De acuerdo con la NASA, la trayectoria de Artemis I está diseñada para garantizar que las partes restantes no representan un peligro para la Tierra, las personas o las rutas de navegación.

Para este reingreso, se utilizó una técnica de salto de entrada, que permite a la nave aterrizar de forma precisa y consistente en una zona determinada. En la maniobra, Orion se sumergió en la parte superior de la atmósfera, usándola, junto con el ascenso del vehículo, para salir y entrar nuevamente de cara a su descenso final en paracaídas.

Este método, dice la NASA, permitirá un reingreso seguro en futuras misiones, independientemente de cuándo y en dónde regresen de la Luna.

Inicialmente la atmósfera de la Tierra redujo la velocidad de la nave a 523 kilómetros por hora, y después los paracaídas frenaron su velocidad para su amerizaje a medida que descendía hasta el océano.

Al momento de escribir este post, la NASA detalla que tras una primera inspección visual sobre la cápsula, no se han encontrado evidencias de daños a Orion, mientras flota sobre el Océano Pacífico.

Ahora, el siguiente paso de la agencia será recolectar y analizar los datos que la cápsula recopiló durante su misión, de cara a la preparación para enviar astronautas en los próximos vuelos de Artemis, primero alrededor de la Luna, y luego a la superficie del satélite.