Así es el chip del balón recargable que avaló el polémico gol de Japón vs. España en el Mundial

Dos imágenes hasta ahora han dado protagonismo al balón en la Copa Mundial de Qatar 2022: una, el intento de peinar la pelota de Cristiano Ronaldo en el primer gol de Portugal a Uruguay; otra, la segunda anotación de Japón ante España por el pase a octavos de final en el Grupo E.

Con una segunda parte arrolladora, Japón se ganó el boleto a los octavos de final del Mundial como primera del Grupo E al imponerse 2-1 a la ‘Furia Roja’. Sin embargo, el gol de Ao Tanaka estuvo marcado por la polémica decisión del VAR -que contó con el árbitro mexicano Fernando Guerrero.

Ao Tanaka, que fue elegido mejor jugador del partido, sentenció a los 51 con un remate con la rodilla casi sobre la línea de gol tras una polémica jugada en la que el videoarbitraje determinó que el balón no había salido por la línea de fondo instantes antes.

Esta Copa del Mundo es la primera en la que los balones de la marca Adidas incorporan un microchip que combina diferentes tecnologías de traqueo para ayudar al VAR, recoger métricas y dilucidar, por ejemplo, si Cristiano tocó o no el centro de Bruno Fernandes o rebasó la línea de meta en el gol de Tanaka.

¿Cómo es la tecnología del balón del Mundial de Qatar?

El microchip del balón Adidas pesa tan solo 14 gramos y está diseñado por la empresa Kinexon, que ha dotado a este instrumento de dos sensores diferentes, el UWB, que recoge datos posicionales del esférico y el IMU, que registra sus movimientos en tres dimensiones.

¿Y qué pasa cuando la pelota sale de banda o se va a la grada y hay que reemplazarla? Nada, Kinexon tiene controlada esta situación y la actualización a la nueva pelota es automática, sin necesidad de intervención humana.

El sensor, localizado en el centro de la pelota, permite también recoger los datos sensoriales y acústicos del cuero. Así se determinó que Cristiano no tocó el esférico.

La tecnología IMU, mencionada anteriormente, es capaz de recoger hasta 500 frames por segundo, por lo que fue sencillo captar, a través de las vibraciones de la pelota, si el portugués tocó el esférico o no. El sensor dijo que no y Adidas le pasó esta información a la FIFA para confirmar que el gol iba a parar a la cuenta de Bruno Fernandes, no a la de Cristiano.

La tecnología terminó, por lo tanto, con todos los especuladores que sacaron la lupa para descifrar si un pelo de Cristiano había tocado o no la pelota.

Para completar la desnudez del balón, unas horas después de la decisión, se filtraron varias imágenes de cómo se prepara un encuentro, con varios balones colocados enfrente de una regleta mientras se cargaban. Imagen inédita porque nunca en la historia de los Mundiales los balones han necesitado cargarse.

La batería del cuero puede durar desde las 7 horas en juego hasta las 18 en reposo.

(Con información de EFE)