Samuel fue al Informe de Sheinbaum y muestra apertura con las «corcholatas» de López Obrador

La presencia de Samuel García en el Informe de Gobierno de Claudia Sheinbaum en la CDMX es una señal del gobernador hacia el interior de la 4T y que está ligada a procesos de corte estatal. García había estado muy cerca de Adán Augusto López Hernández a partir de la crisis del agua en la entidad por lo que hoy eligió exponer mayor apertura al interior de la carrera sucesoria.

Sin abandonar el nexo con Segob, de hecho Adán Augusto estará en el informe de García este fin de semana, el gobernador tiende nexos con todos los actores que animan la sucesión presidencial. En paralelo, García estuvo en la toma de protesta de Américo Villarreal en Tamaulipas.

Debe decirse: al gobernador no le gustó que las legisladoras conectadas a Segob como Anylú Hernández o Jessica Martínez no hayan acompañado la nueva Constitución, fundamentalmente cuando en un principio se estimaba que el voto sería favorable. Aún así sostiene el nexo con Bucareli.

Esa realidad se combina con una lectura instalada en Palacio de Cantera de que si bien Adán Augusto se ha convertido en el gran operador político del gobierno, en la preferencia presidencial sigue ubicado por debajo de Sheinbaum para la sucesión. Y a García le tocará todavía convivir la mitad de su mandato con el próximo presidente.

A nivel estatal, García en principio se entiende mejor con los animadores de Sheinbaum que con los de Adán Augusto o Marcelo Ebrard.  Es clave en ese sentido la relación que se ha establecido entre el Ejecutivo estatal, la senadora Olga Sánchez Cordero y el grupo Escobedo que protagonizan Abel Guerra y Clara Luz Flores.

A esto se agregan otras minucias, como el gesto que tuvo la jefa de gobierno capitalino de enviar agua a Monterrey en el peor momento de la sequía, lo cual el gobernador le agradeció.