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Llenan altos promedios de ilusiones a nuevos estudiantes de UANL

Estudiar una carrera en medicina, ciberseguridad o turismo son algunos de los sueños a futuro de cinco jóvenes del nivel medio superior de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Sin embargo, el camino para llegar a sus metas profesionales aún es largo, ya que tendrán que pasar por una de las preparatorias de la UANL para realizar sus estudios de bachillerato.

Hablamos de Samantha Martínez Medina, Mariana Garza Rendón, Héctor Adrián Quiroz González, Yoselin Burgos Pérez y Melanie Jocelyn Sánchez Cantú, quienes este año obtuvieron las puntuaciones más altas en el Proceso de Asignación de Espacios en la Educación Media Superior de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Esta quinteta de jóvenes, junto a otros más de 40 mil 200 aspirantes, presentó el 11 de junio en línea el examen de admisión para ingresar a una de las 29 preparatorias de la UANL.

Entre las dependencias que eligieron los cinco nuevos estudiantes de la Máxima Casa de Estudios están el Centro de Investigación y Desarrollo de Educación Bilingüe (CIDEB) y las preparatorias 1 (Apodaca), 22 (Unidad Guadalupe) y 23 (Unidad Santa Catarina).

El examen del Proceso de Asignación de Espacios en la Educación Media Superior de la UANL evaluó conocimientos en español, matemáticas, biología, física, química, formación cívica y ética, geografía e historia, así como habilidades verbales y numéricas.

Samantha Martínez Medina

“Al ser el primer lugar del puntaje en el examen de admisión, siento que será un poco más de presión para mí”, asegura la joven Samantha Martínez Medina, quien fue la más alta en la puntuación de los más de 40 mil aspirantes en el Proceso de Asignación de Espacios en la Educación Media Superior de la UANL.

Desde enero de este año, la nueva estudiante del Centro de Investigación y Desarrollo de Educación Bilingüe se preparó para encarar el examen de admisión para ingresar a la preparatoria.

“Comenzaba a estudiar a las tres de la tarde y terminaba a las seis de la tarde. Me enfoqué más en español. Le daba una repasada todos los días para entender los conceptos. Me tardé en responder el examen alrededor de tres horas”, relata.

La joven, quien tenía un promedio de alrededor de 9.8 en la secundaria, decidió elegir el CIDEB porque considera que es una de las mejores preparatorias de la Máxima Casa de Estudios y además cuenta con un buen nivel de inglés.

Sin embargo, durante la etapa de formación en el bachillerato no estará sola, ya que su hermana gemela Valeria también presentó el examen de admisión al Centro de Investigación y Desarrollo de Educación Bilingüe, ganándose también un lugar en esta dependencia.

“Juntas nos gusta ver anime y estar con nuestro perrito Max. Al momento de estudiar era más sencillo el tenerla, porque también estaba estudiando lo mismo para ingresar a la preparatoria, por lo que nos preguntábamos o nos poníamos una actividad”, detalla Samantha.

Cuando egrese de la preparatoria, a Samantha Martínez le gustaría estudiar medicina, ya que le llama la atención esta cuestión de cómo funcionan las células.

Mariana Garza Rendón 

Para Mariana Garza Rendón, el ser el segundo puntaje más alto del Proceso de Asignación de Espacios en la Educación Media Superior de la UANL hizo que valiera la pena el estudiar mucho y sentirse orgullosa de sí misma.

“Mi preparación consistió en ir a asesorías por seis meses. Le dedicaba alrededor de tres horas al estudio. Me enfoqué en las materias de física, química y español. Me tardé en resolver el examen una hora y 50 minutos”, recuerda.

Mariana eligió el Centro de Investigación y Desarrollo de Educación Bilingüe porque tiene un programa de inglés especializado y le gustaría mucho reforzar este idioma, así como las oportunidades que te brinda el hablarlo y dominarlo.

“Cuando salga de la preparatoria me gustaría estudiar medicina y especializarme en ginecología. Quiero generar nuevo conocimiento en la medicina”, señala.

Héctor Adrián Quiroz González

El reutilizar el material académico que su hermano mayor había usado para ingresar a la preparatoria, así como el prepararse por sí solo desde enero de este año fue fundamental para que Héctor Quiroz González consiguiera su lugar en el nivel medio superior de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

“Mi hermano mayor ingresó a la misma preparatoria que yo, por lo que mi madre decidió conservar el material de estudio de él para después dármelo a mí. Fue de gran ayuda, pero también me preparé con asesorías en abril de este año”, expresa.

A Héctor le gustaría estudiar una carrera en ciberseguridad, ya que le interesan mucho las computadoras y quisiera conocer más sobre el mundo de la tecnología.

“Actualmente, considero que hay muchos riesgos en el internet como las estafas y quisiera informar a la gente sobre esto y que sea más seguro para ellos”, argumenta.

Yoselin Burgos Pérez

Aunque para Yoselin Burgos fue un proceso muy estresante el prepararse previamente para el examen de admisión y después responderlo en línea para ingresar al nivel medio superior de la Universidad Autónoma de Nuevo León, el objetivo se logró.

Después de estudiar por dos meses y enfocarse más en matemáticas y español, debido a que consideraba que eran sus áreas de oportunidad, por fin puede tomar un respiro al saber que ya tiene un lugar asegurado en la Preparatoria 22 de la UANL.

“Fue una preparación muy estresante y algo difícil, pero me fue bien. Me tardé en responder el examen una hora y media”, recuerda.

Yoselin espera de la preparatoria obtener un nivel académico alto y divertirse, así como retribuirles con buenas calificaciones a sus padres después de todo el apoyo que le brindaron durante este proceso.

La futura alumna de la Preparatoria 22 ya piensa en su futuro y le gustaría estudiar medicina y especializarse en cirugía plástica.

Melanie Jocelyn Sánchez Cantú 

Su familia, pero sobre todo su abuela, fueron una pieza clave para que Melanie Sánchez obtuviera su pase a la Preparatoria 23 de la Universidad Autónoma de Nuevo León, ya que fueron su soporte para animarla a que se preparara previo al examen de admisión.

“Mi abuela diariamente me ayudaba a levantarme a las cinco de la mañana. Siento que este pase a la preparatoria me lo merezco, porque me esforcé mucho. La preparación y el estudio los hice todos los días durante cuatro meses”, relata la joven.

Melanie Sánchez Cantú, quien finalizó su examen en dos horas, espera recibir de la UANL herramientas para expresarse, debatir y argumentar en público.

Y aunque aún no tiene definido bien qué profesión estudiará, piensa en algo relacionado con los idiomas o el turismo.

“Quiero una carrera que tenga que ver con viajar y convivir con diversas culturas, sobre todo conocer China, Japón y Corea, porque me gusta mucho cómo hablan y sus tradiciones”, expresa la nueva estudiante de la Preparatoria 23 de la UANL.