Cultura Internacional Nacional

Yael Martínez, el mexicano que ganó el World Press Photo con una foto del cultivo de amapola

La tradicional exposición que muestra lo mejor del fotoperiodismo en el mundo World Press Photo 2022 volvió el jueves al Museo Franz Mayer en la Ciudad de México para exponer la importancia del periodismo responsable, en un contexto particularmente violento para dicha profesión en el país, con 12 periodistas asesinados en lo que va del año.

El pasado abril anunciaron las 122 fotografías seleccionadas que hoy se exponen en la muestra itinerante, elegidas entre 64 mil 823 solicitudes provenientes de 4 mil 66 fotoperiodistas de 130 países.

Entre los ganadores se encuentra el fotógrafo mexicano Yael Martínez (1984), del estado de Guerrero, con la serie de imágenes titulada “La flor del tiempo. Montaña Roja de Guerrero”, un trabajo artístico que expone a comunidades indígenas obligadas al cultivo del opio.

Martínez fue becario de la Fundación Magnum en las becas: Emergency Fund y On Religion en 2016-2017. Recibió la Beca W. Eugene Smith en Fotografía Humanística en 2019, fue becario del Programa de Fotografía y Justicia Social de The Fundación Magnum en 2019, y se convirtió en miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte de México en 2020.

Su obra se ha presentado en muestras colectivas en América, Europa, África y Asia, y pertenece a las colecciones del Centro Internacional de Fotografía, Bronx Documentary Center, Colección Toledo/INBA y Fundación Televisa. Su trabajo ha sido publicado por The Wall Street JournalBloomberg NewsLens-The New York TimesTimeVogue Italia, Vrij NederlandAperture, entre otros medios de comunicación.

“Su trabajo aborda comunidades fracturadas en su México natal. A menudo trabaja simbólicamente para evocar una sensación de vacío, ausencia y dolor que sufren los afectados por el crimen organizado en la región”, señala el sitio web del World Press Photo en la biografía sobre el mexicano.

La historia de la foto de Yael Martínez

“La flor del tiempo. Montaña Roja de Guerrero” es el título de la fotografía con la que Martínez ganó el World Press Photo, que retrata a un anciano mixteco en el Cerro de la Garza en Guerrero.

Cada año, el 31 de diciembre de los mixtecos suben al cerro para realizar rituales conmemorando el final y el inicio de un ciclo de vida. Realizan procesiones, bailes y prácticas espirituales para demostrar su agradecimiento a los tierra.

El proyecto es una serie de fotografías texturizadas que documentan la lucha que enfrentan los cultivadores indígenas de amapola en Guerrero, explica World Press Photo. El fotógrafo hizo rayas y pinchazos en las impresiones de las fotografías y luego las retroiluminó para representar el trauma, así como el proceso de raspar la flor de amapola durante la extracción del opio.

“El color rojo se usa para significar vida, sangre y violencia. México es el tercer mayor productor de opio del mundo después de Afganistán y Myanmar. Más de la mitad del opio de México se cultiva en su segundo estado más pobre, Guerrero, hogar de varias comunidades étnicas indígenas”, apunta la organización.

Yael Martínez en El Bronx

Además de exhibir su foto ganadora en el World Press Photo en el Museo Franz Mayer en la Ciudad de México, Martínez exhibe actualmente un trabajo en las calles de El Bronx (norte de Nueva York).

Se trata de festival de fotografía latinoamericana que puede verse desde el jueves llamado Latin American Foto Festival. Organizado por el Bronx Documentary Center (BDC), el evento lleva por quinto año consecutivo al vecindario de Melrose -en el sur de El Bronx, con gran presencia latina y afroamericana- los proyectos de fotógrafos, unos conocidos y otros emergentes, en torno a temas como la cultura, el deporte y la migración.

Parte de las fotos están resguardadas del clima en las instalaciones del centro fotográfico, como “Buscando la esperanza al final del camino”, un trabajo sobre la ruta migratoria entre Honduras, México y Estados Unidos de Martínez, quien está asociado a la agencia Magnum, junto con el cineasta Sergio Ortiz Borbolla.

Los detalles de la exposición en el Franz Mayer

“El objetivo de una exposición como esta en un lugar como México, en donde la libertad de prensa es un problema muy grande, (es que) queremos invitar al público a leer las noticias, informarse bien y leer más de los proyectos”, aseguró Martha Echevarría, representante del World Press Photo y curadora de la exposición.

Con la presencia de la fotoperiodista canadiense Amber Bracken, cuya foto obtuvo el título de World Press Photo del año, la directora del museo, Alejandra de la Paz, resaltó el avance en temas de inclusión del concurso, cuya exposición estará abierta al público del 15 de julio al 2 de octubre.

Este año hubo nueve mujeres ganadoras, la foto del año es de una mujer, hay mucho trabajo que hacer para que las mujeres estemos presentes en muchos más sectores, el fotoperiodismo es uno de los espacios que van avanzado”, explicó De la Paz.

La foto de Amber Bracken

La fotografía de Bracken conmemora las muertes de niños indígenas en el Kamloops Indian Residential School a través de la perspectiva de una serie de cruces en las tumbas de los fallecidos en la que destaca en primer plano una cruz con un vestido naranja de niña, mientras nace un arcoíris a su lado.

La canadiense pidió tener siempre en cuenta que el trabajo periodístico está basado en las historias de las personas y no en su valor estético, por lo que espera que su obra pueda ser vista de forma más compleja.

“Las historias que contamos no se deben de reducir a objetos, hablan de personas”, dijo Amber en la conferencia.

Cambios en el World Press Photo

Este año, el World Press Photo cambió la forma operativa del concurso al eliminar las categorías en las fotografías y premiar regionalmente los trabajos de fotoperiodistas alrededor del mundo con la intención de representar problemáticas sociales específicas de cada espacio geográfico.

“Nos ofrece una perspectiva más local de conocimiento de la región”, ahondó la curadora Martha Echevarría, quien resaltó que entre las temáticas que predominan son la crisis climática, las protestas sociales, así como historias de resistencia de comunidades originarias.

Al programa educativo del museo también lo componen charlas y talleres, empezando por la conversación que tendrán Bracken y la periodista mexicana Daniela Pastrana el 16 de julio.