Es curioso que los dos vídeos más vistos en la historia de YouTube sirvan tanto para pasarlo relativamente bien (para algunos), como para torturar sin piedad a una persona en un cuarto con el vídeo en bucle. En ambos casos son temas aparentemente musicales. Hasta ayer, Despacito era el rey, pero finalmente Baby Shark se hace con el trono.

De esta forma, la pegadiza canción infantil supera con 7.040 millones de visitas a Despacito, el single de 2017 de Luis Fonsi y Daddy Yankee. Para aquellos adictos a los números era una noticia casi cantada, ya que Baby Shark ha ido ascendiendo sin descanso desde que se subió por primera vez.

Producida por la compañía educativa Pinkfong y acompañada de pasos de baile, primero se volvió viral en el sudeste asiático y luego en Estados Unidos y Europa. Alcanzó el número 6 en la lista de singles del Reino Unido y el número 32 en Estados Unidos.

Por cierto, lo que decíamos al comienzo es literal. El mes pasado, Baby Shark fue noticia porque tres trabajadores de la prisión de Oklahoma fueron acusados ​​de crueldad con los prisioneros después de que supuestamente esposaron a los presos y los obligaron a pararse y escuchar el tema durante horas. El fiscal de distrito David Prater dijo que la canción repetida habría agregado “estrés emocional indebido a los presos que probablemente ya estaban sufriendo”. [The Guardian]