DW.- “Nos esperan meses muy, muy difíciles”, advirtió Merkel el domingo por la tarde en una conferencia interna con los jefes del grupo parlamentario conservador de los estados federados, según publica este lunes el diario Bild.

La canciller se mostró preocupada, además, con la reunión el próximo día 30 con los poderes regionales y dijo no tener “una sensación muy buena”.

Así no puede continuar”, dijo, y advirtió que cuenta con que los contagios sigan aumentando con fuerza y que al menos hasta febrero habrá que renunciar a eventos de mayores dimensiones también en espacios exteriores.

Culpó en gran parte a los viajeros del aumento de contagios al asegurar que “ha pasado por los viajes de vacaciones”.

El diario subraya que Merkel no se refirió en ningún momento de manera expresa a un segundo parón de la vida pública, pero sí que dejó clara su convicción de que el virus no se puede controlar “con medios sencillos”.

Merkel volvió a apelar el sábado a la población a reducir los contactos ante el repunte de contagios por coronavirus y lo hizo repitiendo su videomensaje de la semana anterior, porque cada una de las palabras pronunciadas en ese podcast “siguen teniendo vigencia”, defendió.

Mi convicción fundamental no ha cambiado, sólo que hoy me resulta aún más urgente: no somos impotentes ante el virus, nuestro comportamiento decide cuánto y cuán rápido se propaga. Y lo que tenemos que hacer ahora todos es reducir contactos. Reunirnos con mucha menos gente”, dijo.

También el ministro de Sanidad alemán, Jens Spahn, llamó el domingo a la población a colaborar para contener la pandemia en un mensaje de vídeo grabado en su casa, donde guarda cuarentena tras dar positivo por coronavirus el miércoles pasado.

Por favor, sigan ayudando, y no escuchen a aquellos que trivializan y aplacan. Es serio. Sabemos lo que puede causar ese virus, precisamente en personas con enfermedades previas y en los más mayores”, manifestó.