No todo son malas noticias. Las primeras mariposas monarca que viajan a México para resguardarse del frío invierno de Estados Unidos, han comenzado a verse al norte del país. Los avistamientos están ocurriendo en Coahuila, y las mariposas se dirigen a varios bosques ubicados en el Estado de México y Michoacán. Su travesía es tan gigantesca que es espectacular: frágiles como parecen, las mariposas migran todos los años de Canadá y Estados Unidos hasta el bajío y centro de México.

Un largo, largo camino

La gran mayoría de viajes de carretera que podamos recordar haber tomado, no se compara con el viaje que hacen las mariposas y que comienza anualmente entre septiembre y octubre.

Millones y millones de mariposas suelen vestir los cielos a su paso de naranja, a lo largo de 5,000 kilómetros necesarios para escapar del frío del sur de Canadá y norte de Estados Unidos. Los avistamientos de las viajeras frecuentes han sido registradas por Journey North Org, que recopila dos testimonios de locales de Coahuila que a finales de septiembre han visto a las que parecen ser de las primeras en llegar.

La organización también retoma avistamientos a lo largo del sur de Estados Unidos, donde actualmente está la mayor concentración de mariposas.

Las mariposas tienen rutas con destinos diferentes. La Conanp asegura que son tres rutas: la que las dirige a las costas del centro y sur de California, la que tiene como destino el centro y bajío de México (en la que viajan la mayoría), y una tercera por la que mariposas cruzan por Florida e ingresan por la Península de Yucatán.

Siguen además hacia el centro del continente, pero esta ruta no tiene sitos de hibernación. En el caso de la segunda ruta, dependiendo de en qué momento hayan comenzado y cuál de todos los bosques en México sea su destino, terminarán por llegar entre finales de octubre y noviembre, solo para que una vez llegado marzo, inicien otra vez su peregrinar al norte del continente.

Si se está en el camino de las mariposas monarca, será imposible no verlas. La recomendación, como cada año, es tratar es interactuar lo menos posible con ellas para no impedirles su vuelo hacia Michoacán.