Los tenistas más importantes del mundo enfrentan un problema único en la edición de este año de Roland Garros y es por las pelotas.

Jugadores de alto perfil —como el 12 veces campeón del Abierto de Francia, Rafael Nadal; el No. uno del ranking de la ATP, Novak Djokovic; y el más reciente ganador del US Open, Dominic Thiem— se han quejado de las pelotas de tenis que este año se están usando en el torneo, describiéndolas como más pesadas que en ediciones anteriores.

Después de perder un partido de cinco sets ante el japonés Kei Nishikori en la primera ronda, Daniel Evans incluso llegó a decir que “algunas de las pelotas que usamos no se las daría ni a un perro para que las muerda”.

“Es brutal”, dijo Evans, de acuerdo con Tennis.com. “Creo que las pelotas son lo más importante”.

“Quizás se equivocaron un poco con las bolas”, añadió. “Es difícil hacer que la pelota vaya a cualquier parte… Es demasiado pesada, creo”.

Roland Garros cambió las pelotas de Babolat por las de Wilson este 2020. Y aunque la marca afirma que las botas están “diseñadas para un rendimiento ideal en arcilla” en su sitio web, Evans no es el único tenista insatisfecho con el cambio.

Nishikori reconoció que las pelotas tienen “menos rebote”, mientras que Nadal las calificó de “súper lentas” y “pesadas”.

Otros factores afectarían a las pelotas que se usan en Roland Garros

Djokovic coincidió con sus oponentes en que «las pelotas son pesadas”, pero reconoció que pueden haber otros factores en juego, además del cambio de marca.

“(El cambio) es probablemente porque estamos casi en octubre y hace mucho frío”, dijo Djokovic, según Essentially Sports.

“La arcilla también es pesada y húmeda. Las condiciones generales, por sí solas, también están afectando a la pelota. Es muy difícil decir si ésta es pesada en general o es porque estamos jugando bajo este tipo de condiciones lentas y pesadas”, explicó.

Las pelotas de tenis viajan más lento a través del aire frío que el cálido. Del mismo modo, las condiciones lluviosas y húmedas pueden provocar que las bolas se llenen de agua y tengan más probabilidades de acumular arcilla, lo que las vuelve más lentas y pesadas que las que se usan en días secos y en diferentes superficies.

El experto en termodinámica y profesor de ingeniería mecánica de la Universidad de Duke, Adrian Bejan, dijo a The New York Times que la velocidad de las pelotas “dependerá de la supuesta diferencia de temperatura entre el clima cálido y frío”.

Aunque a muchos participantes de Roland Garros no les gusta el cambio de marca, Alexander Zverev, subcampeón de la última edición del US Open, en realidad prefiere las nuevas pelotas.

“Las pelotas ahora son mucho mejores que antes”, dijo el jugador de 23 años después de su primer partido en el torneo, según el periodista Nikolaus Fink. “Las bolas de Babolat son las peores de todos los tiempos”.

Independientemente de esta situación, los tenistas tendrán que adaptarse a las condiciones que se les presentan.

Asimismo, muchos tendrán que estar agradecidos por poder disputar este Grand Slam tras un año de incertidumbre provocada por la pandemia del coronavirus.

“Es bueno que tengamos la oportunidad de jugar”, dijo la número dos del ranking de la WTA y ganadora del Abierto de Italia, Simona Halep.