Samsung, LG Display y otros fabricantes de componentes electrónicos como SH Hynix dejarán de suministrar componentes a Huawei. La decisión tiene su origen en el endurecimiento de las sanciones del gobierno de Trump al fabricante chino.

El próximo 15 de septiembre entra en vigor un nuevo capítulo en esa larga lista de sanciones que restringe precisamente el suinistro de componentes. La sanción impide a terceras compañías no estadounidenses vender a Huawei componentes que incluyen algún tipo de tecnología estadounidense en su fabricación.

La decisión afecta por ejemplo al suministro de paneles para las pantallas de sus teléfonos. Samsung y LG Display se cuentan, de hecho, entre los mayores fabricantes de pantallas del mundo. Desde Samsung no han hecho declaraciones al respecto, pero LG ha emitido un comunicado a Reuters en el que estiman que la medida no tendrá un efecto muy grave (para ellos al menos) porque sus cifras de suministro de paneles a Huawei no eran muy elevadas.

La nueva lista de medidas se aprobó en agosto y viene a sumarse a las de mayo que ya impidieron a fabricantes como Qualcomm o la taiwanesa SMIC vender sus chips a Huawei sin la obtención de una licencia especial. La compañía se está quedando sin stock de ciertos chips y tampoco puede fabricar sus Kirin debido a la prohibición de acceso a componentes de TSMC, el mayor fabricante de semiconductores del mundo (y el que gabrica los chips para Qualcomm, Apple, AMD o Nvidia). Nada de eso, sin embargo, ha impedido a Huawei desbancar a Samsung como el mayor fabricante de móviles del mundo el pasado mes de julio.

El veto a TSMC ha impulsado al Gobierno Chino a fundar una nueva compañía de semiconductores llamada SMIC con la que espera suministrar a Huawei. Hace apenas unos días la Casa Blanca ha amenazado con imponer nuevas sanciones a la recién fundada compañía si sigue colaborando con Huawei. La campaña de acoso y derribo no cesa y parece que a Huawei aún le queda travesía por el desierto. Incluso si Trump pierde las elecciones el próximo mes de noviembre aún pasarán meses hasta que Washington decida aflojar la presión sobre el fabricante. Eso suponiendo, por supuesto, que Trump no revalide la presidencia. [Chosun Ilbo vía The Verge]