Si el regreso al entretenimiento en la nueva normalidad pasa por tener autocinemas y autoconciertos, entonces debe haber una mejora regulatoria para que quienes ofrecen los shows no pasen por un complejo proceso burocrático. Ese es el argumento que tiene el Instituto Federal de Telecomunicaciones para proponer una serie de ajustes que haría que autocinemas puedan utilizar un segmento del espectro, sin necesidad de tener que pasar por una licitación pública.

Pero para eso, debe haber un reajuste en los permisos para las frecuencias que se destinan para cada fin. Actualmente las frecuencias del espectro radioeléctrico que sirven para objetos de radiodifusión solo se otorgan vía licitación pública, pero ahora se pretende esas frecuencias se adquieran solo con un permiso que daría el IFT.

Habrá consulta pública

Todo surgió a partir del elevado número de solicitudes que el IFT recibió para que dueños de autocinemas pudieran utilizar el espectro para, con ayuda de un transmisor de baja potencia, difundir el audio de la película a exhibir. Así, en los autocinemas, basta con que repartir bocinas receptoras de la señal en FM, o bien, sintonizar en el radio del vehículo una frecuencia en específico para percibir el audio de la película proyectada.

Hacer lo que el IFT quiere hacer, pasa por modificar los “Lineamientos para el Uso Secundario del Espectro Radioeléctrico“. Esencialmente es un documento que tiene como objeto establecer cuáles son los usos secundarios de las frecuencias y cómo se asignan. Ahí se determina que el permiso corre a cuenta del IFT, pero no establece que los permisos puedan darse a actividades que tienen fines industriales o comerciales, categoría en la que están los autocinemas y los autoconciertos.

Pero antes de eso, el IFT tiene que iniciar una consulta pública. En la consulta, el Instituto Federal de Telecomunicaciones recibe comentarios y opiniones de interesados y población en general sobre las modificaciones a la norma. La consulta pública ahora mismo ya ha sido abierta y permanecerá así hasta el 18 de septiembre. Después de ello, el IFT se meterá al fondo del tema y podría (o no) considerar las opiniones recolectadas por la consulta pública. Los comentarios enviados no son vinculantes.