Si algo podía faltarle a este 2020 es una temporada de huracanes inusualmente activa. Los pronosticadores nacionales de los Estados Unidos están esperando que de aquí a noviembre se vea un número récord de temporales fuertes que lleguen al punto de convertirse en tormentas tropicales o, inclusive, huracanes.

Según el Centro Nacional de Huracanes (NOAA por sus siglas en inglés), este año habrá hasta 25 tormentas de tal magnitud que merezcan ser nombradas. Originalmente, el pronóstico dado en mayo indicaba que para esta temporada se verían entre 11 y 19 tormentas, un cálculo de por sí alto. Hoy, los científicos de la NOAA actualizaron su pronóstico para que haya entre 19 y 25 tormentas. Se espera que entre 7 y 11 de esas tormentas lleguen a ser huracanes, y que de ellos entre 3 y 6 terminen siendo huracanes de categorías altas.

“Nunca antes hemos pronosticado hasta 25 tormentas para una sola temporada. Vemos un potencial en esta temporada para considerarla como extremadamente activa”, dijo a los medios Gerry Bell, el jefe de pronosticadores del Centro de Predicciones de la NOAA.

Los científicos indicaron que las condiciones están dadas para que se forme un patrón atmosférico de La Niña –fenómeno oceánico y atmosférico que es la contraparte más fría del fenómeno del Niño, ambos formados sobre el océano Pacífico-, y que esto traería como consecuencia la formación de más tormentas fuertes en el océano Atlántico.

Los años en los que se forma el fenómeno de El Niño hay menos huracanes, porque las condiciones del Pacífico hacen que se formen vientos en el Pacífico tropical que contrarrestan lo que ocurre en el Atlántico. En años, como este, en el que se espera que se forme el fenómeno de La Niña, el efecto es el contrario. “Si ocurre entonces veremos una temporada cercana a esas 25 tormentas pronosticadas”, agregó Bell.

Las aguas del Atlántico están más calientes que lo que comúnmente se encuentran a esta altura. Esto, combinado con la condición de los vientos y una temporada de monzones activa en el África, sientan las bases para esta predicción.

El Centro Nacional de Huracanes no es la única institución que está pronosticando una temporada más activa de lo que inicialmente se creía. El parte de la Universidad Estatal de Colorado (CSU por sus siglas en inglés), una de las instituciones privadas más respetadas en la materia, indica que se esperan 15 tormentas con nombre más de lo que originalmente habían pronosticado a comienzos de años y que 10 de ellas podrían terminar siendo huracanes de, al menos, categoría 3. Estos científicos esperan un total de 24 tormentas este año, 9 de las cuales ya se han formado. La CSU basa su pronóstico en tres factores: los vientos sobre el mar caribe, las altas temperaturas del mar en el este del Atlántico (sur de Europa, noroeste de África) y los vientos sobre África.

El único antecedente de una temporada tan activa del que se tenga registro es el años 2005, en el que los pronosticadores habían anticipado unas 20 tormentas y terminaron registrándose 28 tormentas con nombre.