Amazon ha confirmado este viernes la compra de Zoox, una startup californiana de vehículos autónomos. El acuerdo era adelantado hace apenas unas horas por The Information.

“Zoox está trabajando para imaginar, inventar y diseñar una experiencia de transporte autónomo de clase mundial”, ha expresado Amazon. La firma conservará a su actual CEO y trabajará, como hasta el momento, con una cierta independencia. Desde la empresa que hoy pasa a ser miembro de las adquisiciones de la compañía de Jeff Bezos señalan la enorme oportunidad que supone el poder formar parte del proyecto.

Ninguna de las dos partes ha hecho pública la cifra ni los términos que han posibilitado la compra. El citado diario revelaba que el precio de la operación se situaría en torno a los 1.200 millones de dólares. De ser así, sería una de las inversiones más caras de la gigante del retail, superando a Twitch e igualado a Ring, por ejemplo.

Una cifra que, de ser cierta, reflejaría el interés de Amazon por participar en el sector de la conducción autónoma, donde ya ha invertido en el pasado, además de mostrar propuestas como su robot Scout. “El apoyo de Amazon acelerará notablemente nuestro camino hacia ofrecer al mundo un transporte seguro, limpio y agradable”, aseguran desde Zoox.

Más transporte autónomo

Zoox, a la que recientemente se unieron varios antiguos empleados de Tesla, podría ayudar a Amazon a hacer realidad entregas rápidas sin humanos. El volumen de las operaciones de la gran empresa de comercio electrónico se ha trasladado en una ingente cantidad de envíos y repartos a lo largo y ancho del mundo, y los vehículos autónomos podrían ayudar en el último de los tramos.

Son varias las firmas que en la actualidad luchan por ofrecer la mejor de las soluciones en la etapa final del reparto en trayectos urbanos. Vehículos sin conductor con un gran espacio interior y una autonomía limitada, pensados para desplazamientos cortos, parecen ser una de las soluciones ahora más buscadas.

Zoox ya se encuentra realizando pruebas con su sistema de conducción autónoma en vehículos de otras marcas, entrenando los algoritmos. La idea que persiguen es poder implementar este software en un futuro vehículo compacto que recorra los últimos kilómetros entre el centro de reparto y el cliente final de una entrega.