El tema de “ir al baño” en el espacio es eso, todo un tema. A día de hoy conocemos el reto que representa que los desechos de los astronautas se puedan almacenar en gravedad cero sin hacer un caos (por no decir otra palabra). El punto es que ahora la NASA tiene un nuevo desafío por delante, que es diseñar y crear los baños que usarán los astronautas en la futura estación lunar.

Como sabemos, la NASA está avanzando con su próxima misión Artemis, con las que buscan llevar por primera vez a una mujer a la Luna en 2024. Dentro de todos los preparativos para esta misión está el tema de los baños, y es que a diferencia de la Estación Espacial Internacional (ISS) donde no hay gravedad, en la Luna sí hay, y es diferente a la de la Tierra.

No sólo se trata de crear el baño, sino también de pensar en las necesidades de las mujeres

Los actuales inodoros de la ISS han sido un verdadero dolor de cabeza para la NASA, ya que fueron fabricados por una compañía rusa y costaron 19 millones de dólares, por eso sólo hay dos. A pesar del precio, el inodoro no tiene nada de lujoso, cuenta con un pequeño sistema de tratamiento de agua que se encarga de convertir entre el 80 y 85% de la orina en agua potable, mientras que los desechos sólidos se guardan en una bolsa que va a parar a un compartimento que posteriormente se envía a la Tierra para que se desintegre en la atmósfera.

Lo peor de todo, es que ambos inodoros han sufrido averías, lo que ha provocado fugas de agua en gravedad cero, que debe ser tan desastroso como se lee. De hecho, en noviembre del año pasado, ambos inodoros se averiaron, lo que llevó a que los astronautas tuvieran que usar pañales por unos días en lo que llegaba la pieza para repararlos.

Por tal motivo, ahora la NASA no quiere depender de compañías extranjeras y perder el control, por lo que busca tener varias ideas y opciones para crear un retrete que sea capaz de trabajar tanto en ingravidez como en la gravedad de la Luna, que es aproximadamente una sexta parte de la gravedad que tenemos en la Tierra. Es decir, tanto los fluidos corporales como los sólidos “caerán”, pero más lentamente, lo que trae sus propios y complejos desafíos.

El concurso está siendo organizado y gestionado por HeroX, una red de innovación estadounidense, que se encargará de presentar las ideas a la NASA y elegir al ganador, que se hará acreedor a un premio de 35,000 dólares, además del orgullo de decir que diseñó el baño de la Luna.

HeroX también tendrá un concurso para diseñar el baño de la Luna pero dirigido a menores de 18 años, ya que según la compañía y la NASA, “los estudiantes pueden pensar en este problema de diseño sin las mismas limitaciones que los adultos”.

Aquellos interesados en participar tendrán que leer la enorme lista de requisitos técnicos que solicita la NASA, donde se pide, por ejemplo, que se piense en las necesidades de las mujeres, en evitar enfermedades, e incluso se darán puntos extra a quienes puedan crear una forma de capturar el vomito sin que los astronautas tengan que meter la cabeza en el excusado.

La fecha límite para presentar diseños es el 17 de agosto. Los adultos ganadores se darán a conocer el 30 de septiembre, mientras que los jóvenes ganadores se publicarán el 20 de octubre.