Hans Christian Wolters, el fiscal que investiga la desaparición en Portugal de la niña británica Madeleine McCann, de la que no se sabe nada desde hace 13 años, matizó este domingo su afirmación sobre la suerte de la pequeña, después de que esta semana diera por segura su muerte.

“Debido a que no hay evidencia forense, puede haber un poco de esperanza”, expresó Wolters en una entrevista con The Mirror.

Cinco días antes, el fiscal aseguró que la Policía alemana tiene “pruebas contundentes” de que la niña de tres años fue asesinada poco después de su secuestro, cuyo principal sospechoso es Christian Brueckner. 

Sin embargo, ahora el fiscal hace hincapié en que las declaraciones del pasado martes, cuando dijo que el sospechoso “posiblemente abusó” de la niña” y luego “la mató relativamente rápido”, fueron simplemente una especulación.

“Esa fue una opinión personal y una especulación, sin hechos. Dije ‘creo’, porque en los casos en que los niños han sido secuestrados, cometieron un delito sexual y luego fueron asesinados”, explicó.

Los padres de Madeleine McCann, la niña que desapareció hace 13 años cuando la familia descansaba en Portugal, instan a la Policía alemana a revelar la evidencia que sugiere que la menor está muerta. En este sentido, la pareja cuestiona el hecho de que el caso se esté llevando como un asesinato y no como una investigación de una persona desaparecida.