En medio de la pandemia del COVID-19 y a unos días de declararse libre del ébola, la República Democrática del Congo registró un nuevo brote del virus. De acuerdo con el director de la OMS, Tedros Ghebreyesus, se identificaron 6 nuevos casos de ébola en la región occidental del país.

La Organización Mundial de la Salud dijo que el brote se dio cerca de Mbadaka, provincia de Équateur, en donde cuatro personas murieron. La noticia cae como balde de agua fría, ya que el país africano esperaba declarar la epidemia del ébola como oficialmente controlada el 25 de junio.

Tras la llegada en agosto de 2018, el ébola ha matado a más de 2.200 personas en la República Democrática del Congo. La OMS indicó que el país se encuentra en la fase final de la lucha contra el virus en la región este, así como también la COVID-19 y el brote de sarampión más grande del mundo.

El director de la OMS dijo que ya cuentan con personal en Mbadaka que apoyará para hacer frente a la epidemia. “Este brote es un recordatorio de que la COVID-19 no es la única amenaza para la salud que enfrentan las personas”, sentenció Tedros Ghebreyesus en su cuenta de Twitter.

El ébola se resiste a dejar el Congo

La emergencia por el ébola no ha dejado de ser prioridad en la nación africana. Luego de no registrar casos positivos durante varias semanas, un paciente ingresó a una de las unidades de salud el pasado 10 de abril. En esa ocasión, el Congo estaba a dos días de declarar el fin de la epidemia, sin embargo, un hombre de 26 años impidió que ocurriera.

New Scientist reportó cuatro días después que el hombre y una bebé de 11 meses fallecieron, mientras que una niña de 7 años era tratada. Los decesos ocurrieron en Beni, una ciudad ubicada al noreste del país. Antes de eso, el último caso detectado ocurrió el 17 de febrero, a la vez que se estudiaban 2.600 alertas.

Para que la República Democrática del Congo pueda declararse libre del ébola tienen que cumplirse 42 días sin nuevos casos desde la última alta. La epidemia comenzó el 1 de agosto de 2018 al confirmarse 4 infectados en la región de Kivu. A pocos meses de haber iniciado, el brote del ébola se convirtió en el segundo más grande de la historia, solo superado por la epidemia que azotó a África Occidental de 2013 a 2016.

Desde el comienzo del brote se han detectado más de 3.850 casos y existen 2.272 defunciones. Los síntomas del ébola incluyen fiebre, dolores musculares, de cabeza y garganta, así como debilidad intensa. El virus deteriora las funciones renales y hepáticas a medida que avanza. Las personas sufren de vómitos, diarrea y en algunos casos, hemorragias internas y externas.