El presidente López Obrador estuvo detrás de una iniciativa para que días feriados no se recorrieran para formar los llamados “puentes”, y así incentivar la memoria histórica haciendo que el día de asueto se celebrara en día que toque, sin importar que fuera entre semana. La iniciativa presentada provocó controversia, pero entonces, llegó el COVID-19.

En la conferencia vespertina de salud, Miguel Torruco, titular de la Secretaria de Turismo, dijo que el presidente le confirmó que los puentes se quedarán, como una medida para incentivar la economía una vez que la pandemia sea superada.

“Hoy en la tarde que hablé con el presidente me autorizó para dar a conocer que, para detonar el tuirismo interno, que es fundamental, van a permanecer los fines de semana largos”

Miguel Torruco




Hay que viajar, pero no ahorita

El impacto de dejar los fines de semana largo será el aumentar la ocupación hotelera en hasta ocho puntos porcentuales, dijo Torruco. El próximo fin de semana largo es en septiembre, pero el propio secretario dijo que todavía no es claro en qué momento los viajes turísticos reanudarán con normalidad. Para ello se emitirá un protocolo que hará la secretaría en colaboración con Salud.

Luego de septiembre el siguiente descanso que se recorre es el correspondiente al 20 de noviembre.

En todo momento serán respetados los semáforos que antes han sido anunciados y cuyo color será por entidad, dependiendo del avance de la pandemia. Recientemente la Ciudad de México dio a conocer su plan local, en el que se estima que la “nueva normalidad” comience para agosto o septiembre.

Resta por ver si el mantener los “puentes” será una medida solo de reactivación tras la pandemia, o si ya no se perseguirá cancelar los fines de semana largos en México.