Fueron muchos días, más de 45 días sin fútbol. Poco a poco, las instituciones van retomando las actividades normales que se cortaron desde que se expandió el coronavirus, pandemia que todavía se sigue cobrando muchísimas víctimas en todo el mundo. 

Hoy, Barcelona volvió a los entrenamientos. En grupos reducidos, haciendo algunos trabajos específicos y con las precauciones recomendadas por el gobierno y las autoridades de LaLiga. Al que se lo vio moverse, después de muchísimos días, fue a Lionel Messi. 

El mejor futbolista del mundo llegó con su auto y después se lo vio con un barbijo y guantes blancos en la Ciudad Deportiva Joan Gamper. Lo que todos querían saber: ¿cómo estará el pelo de Leo? Bastante largo, no se lo cortó en esta cuarentena obligatoria.

Otro de los jugadores que también estuvo presente fue Antoine Griezmann, quien lució, como siempre, su sonrisa característica. Todos protegidos, todos priorizando la salud, pero retornando la actividad que más feliz los hacía. Es el primer paso para que toda vuelva a la normalidad.

Sin fútbol, los clubes de todo el mundo pierden ingresos enormes. Pero la mayoría entiende que hay momentos y este es para cuidar la salud de sus futbolistas, dirigentes e hinchas.